viernes, 11 de diciembre de 2009

Orlando y la modernidad frutal

Como en tantos otros aspectos de su vida, Orlando es brutalmente conservador a la hora de comer frutas. Pese a que ya pasaron más de diez años desde su aparición, el kiwi sigue siendo toda una novedad para él y no termina de entender por qué Irma lo come con pasión. Claro que no hará a un costado un pedacito de kiwi si se lo encuentra en una ensalada de frutas, pero intenta tragarlo rápido, para no sentirle el gusto.

El mango tampoco entró en su dieta y no pierde ocasión para remarcar que el carozo es demasiado grande, como si, de por sí, eso fuera malo. La vez que Irma compró una chirimoya, "para probar", y le dijo lo que costaba por unidad, casi la mata.

10 comentarios:

roma dijo...

Jose y perez, genios!
La del kiwi me mató. Mi abuela es una Irma, ya viejita. Pero, el espíritu no decae nunca. Cuando quieran, les mando una pila de sus comentarios para que empiecen a proyectar a Irma y a Orlando ya crecidos.
Ejemplo. Mi abuela hablando de Iván Noble: "¿Sabías que se casó en ojotas?". O: "Músico es, rico chico eh; ella no es linda, pero es la hija de Palito".
Suban posts más seguido, se los extraña!

perez dijo...

Irma y Orlando son personajes de ficción. No son arquetipos. Son personajes de ficción sobre los que escribimos Jose y yo. Sin embargo, los comentarios también forman parte de la escritura del blog. Lo que los lectores escriben sobre Irma y Orlando empieza también a formar parte, de alguna manera, de Irma y Orlando. Y muchos de ellos están hablando de personajes distintos. Es por eso que desde ayer habilité la moderación de comentarios. No sé si me podré ocupar, no sé si esto pondrá mucha presión a la hora de comentar, no sé si los lectores se ofenderán y se irán en manada como vinieron, pero sí sé que los comentarios me estaban quitando parte del placer de escribir este blog. Por otra parte, esto que me pasó me parece de lo más interesante, ideas sueltas para una reflexión sobre la autoría, si no fuera yo una persona tan dispersa.

Adrianina dijo...

Interesante tu comentario. Que nunca pierda la frescura este blog, es una de las razones por las cuales lo leo.

Por otra parte es inevitable relacionar a Irma y Orlando con algún integrante de nuestra familia.
Por ejemplo; mi papá era muy Orlando con el tema de las frutas.



Un beso grande.:-)

Buscapiés dijo...

Con toda razón (las reacciones de Orlando y la de Pérez).

Malhumoretti y Neptuno dijo...

Y si, no le vengan con cosas nuevas al Orli, dejenlon en paz

lala dijo...

Pobre Orlando, entre la rúcula y el maracuyá no sabe donde vive.

Catalina Fairstein dijo...

Bien Orlando. Resista!

Sil dijo...

Y ni hablar de las frutas esas del barrio chino, le dan una desconfianza bárbara, si haciendo zapping pasa por "El gourmet" y muestran una fruta dragón piensa "eso debe ser venenoso". La moderación aporta tranquilidad.

Bea dijo...

Y una ensalada con brotes de soja?
Jamás

Anónimo dijo...

Creo que estoy casada con Orlando. Tengo miedo por mi futuro.
Pata