viernes, 27 de marzo de 2009
Nuevas aventuras de Orlando turco
Orlando turco espera el plato de pastas sentado en la mesa. No sabe que la salsa que preparó su Irma lleva mariscos. Llega el plato, sin que él haya movido un dedo, y pide queso rallado. Su Irma le informa que esta salsa no combina con queso rallado y él, cabezón, le responde "¿pero no son fideos?". Gracias a una cita de Narda Lepes ("lo que crece junto, queda bien junto") su Irmi lo convence de que el queso rallado y el pescado no quedan bien y, ahora sí, Orlando turco arremete con pasión contra esos fideos.
miércoles, 25 de marzo de 2009
En persona: Irma y Orlando en el super
La cola en la caja del supermercado no avanza. Una Irma y un Orlando son los causantes de este embotellamiento. Están preguntando por un atún en oferta que él (alto, pelado, de chomba, pero flaco en este caso), no encontró. Le indican dónde está el producto y, dejando a su Irma en la caja y la facturación en suspenso, parte hacia la góndola. Vuelve con una lata de atún que parece querer alcanzar en tamaño a las de dulce de batata. Ella (gorda, tetona, una hebilla con flor de plástico color rosa en el pelo y un cigarrillo sin encender en la mano derecha que gesticula todo el tiempo) lo increpa:
"¿Cómo no lo viste, Alberto?"
Orlando / Alberto quiere pagar con tarjeta pero no tiene documento. "¿Registro de conducir es lo mismo?". Su Irma, cansada de que él sea tan pancho (para usar un neologismo de jose), salta: "Pago con mi tarjeta, yo tengo documento". Pero no, el registro de él sirve, lamentablemente para ella que hubiera disfrutado de poder retarlo.
Cabe resaltar que para no pagar los diez centavos que te cobran la bolsa de plástico en ese super, estos Irma y Orlando versión amarreta metieron todo en una bolsita de Ayres (de la nena, seguro), menos la lata de atún, que era muy grande e Irma se guardó ¡en la cartera! Él, caballero como buen Orlando, se ofreció a llevar la bolsa... pero apenas pagó se dio vuelta y se fue, olvidándosela en la caja. "¡La bolsa, Alberto!"
Yo a esta altura la odiaba y me reprochaba haber pensado que alguien con esa mala onda podía ser una Irma. Pero cuando salí del super, hice pocos metros y me los encontré en el preciso momento en el que se daban la manito para caminar, la reivindiqué. Ella es rompebolas, pero él es un pancho bárbaro, y se aceptan con sus defectos. Ella llevaba todavía el cigarrillo sin encender, en la mano izquierda porque él la tenía agarrada de la derecha; evidentemente está tratando de dejar el cigarrillo porque a él le molesta(?).
Cuando los pasé, oí que ella le decía: "Es muy grande, Alberto, ¿para qué te lo compraste?"
Ojalá no hablara del atún.
"¿Cómo no lo viste, Alberto?"
Orlando / Alberto quiere pagar con tarjeta pero no tiene documento. "¿Registro de conducir es lo mismo?". Su Irma, cansada de que él sea tan pancho (para usar un neologismo de jose), salta: "Pago con mi tarjeta, yo tengo documento". Pero no, el registro de él sirve, lamentablemente para ella que hubiera disfrutado de poder retarlo.
Cabe resaltar que para no pagar los diez centavos que te cobran la bolsa de plástico en ese super, estos Irma y Orlando versión amarreta metieron todo en una bolsita de Ayres (de la nena, seguro), menos la lata de atún, que era muy grande e Irma se guardó ¡en la cartera! Él, caballero como buen Orlando, se ofreció a llevar la bolsa... pero apenas pagó se dio vuelta y se fue, olvidándosela en la caja. "¡La bolsa, Alberto!"
Yo a esta altura la odiaba y me reprochaba haber pensado que alguien con esa mala onda podía ser una Irma. Pero cuando salí del super, hice pocos metros y me los encontré en el preciso momento en el que se daban la manito para caminar, la reivindiqué. Ella es rompebolas, pero él es un pancho bárbaro, y se aceptan con sus defectos. Ella llevaba todavía el cigarrillo sin encender, en la mano izquierda porque él la tenía agarrada de la derecha; evidentemente está tratando de dejar el cigarrillo porque a él le molesta(?).
Cuando los pasé, oí que ella le decía: "Es muy grande, Alberto, ¿para qué te lo compraste?"
Ojalá no hablara del atún.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Dos cosas molestas que hace Irma al conversar
Irma contesta por el otro. Por ejemplo, si su hermana le pregunta a una de las nenas si está de novia, Irma salta y dice "ya se peleó".
Además, te completa las frases:
AMIGA DE IRMA: Me siento un poco...
IRMA: Insatisfecha.
AMIGA DE IRMA: Sí, qué sé yo.
Además, te completa las frases:
AMIGA DE IRMA: Me siento un poco...
IRMA: Insatisfecha.
AMIGA DE IRMA: Sí, qué sé yo.
domingo, 15 de marzo de 2009
Aspecto
Orlando parece un poco más viejo de lo que es. Puso mucho el hombro en su vida y también castigó lo suficiente a ese cuerpito como para que su aspecto se viera resentido. Por su lado, Irmi aparenta la edad que tiene. A ella le encantaría verse más joven, pero no lo logra. Ni lo logrará jamás, por más que pruebe dietas, invierta en cremas, pase hambre con ensaladas o intente hacer gimnasia.
miércoles, 11 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
Tú me estás dando mala vida
En el pullman del Luna Park, ayer, se avistaron Orlandos de variadas edades y clases sociales, sentados todos ellos, que habían ido a acompañar a sus esposas al recital de Manu Chao.
Sus Irmas son mujeres soñadoras, que coinciden con Galeano en que "la utopía es como el horizonte" y que se calientan con Manu.
Los Orlandos preferirían haberse quedado en casa mirando fútbol por la tele, e invertir la plata de la entrada en un cochinillo. Pero las Irmas no iban a ir solas de ninguna manera, y era preferible acompañarlas tres horitas que aguantarse el reproche eterno.
Sus Irmas son mujeres soñadoras, que coinciden con Galeano en que "la utopía es como el horizonte" y que se calientan con Manu.
Los Orlandos preferirían haberse quedado en casa mirando fútbol por la tele, e invertir la plata de la entrada en un cochinillo. Pero las Irmas no iban a ir solas de ninguna manera, y era preferible acompañarlas tres horitas que aguantarse el reproche eterno.
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en persona
jueves, 5 de marzo de 2009
Petacona
Irma asegura que cuando era joven era mucho más esbelta que ahora. Si bien siempre fue petacona, ella jura que era bastante proporcionada. Por eso, cada vez que aparece Fernanda Vives, esa especie de vedette que fue novia de la Tota Santillán, Irma la señala y dice "yo era muy parecida a esta chica".
miércoles, 4 de marzo de 2009
martes, 3 de marzo de 2009
Irma vs. el pan
Irma no es una gran cocinera, pero mantiene intacta la ilusión de serlo, así que cada tanto se juega con alguna receta especial.
Cuando está en ese plan, le revienta que Orlando arme una picada. No por él, que siempre tiene espacio para todo, sino por los chicos. Y si no hay picada, igual los controla y les advierte que "no se llenen con pan".
Cuando está en ese plan, le revienta que Orlando arme una picada. No por él, que siempre tiene espacio para todo, sino por los chicos. Y si no hay picada, igual los controla y les advierte que "no se llenen con pan".
jueves, 26 de febrero de 2009
Friolenta
A esta altura del año, empieza la pelea por el abrigo. Irma siente frío a la noche y busca refugio en la considerable humanidad de Orlando, que tiene calor y le dice que se corra. A Irma se le juntan el fresquete y el rechazo, protesta un poquito ("Ay, Orlando, qué seco que sos") y sale de la cama a buscar una colcha. Orlando advierte: "No me tapés, Irma", ella se hace la ofendida y ni contesta, se tapa y finge dormirse. Orlando, después de un par de patadas para sacarse de encima algún milímetro de colcha que siente sobre su cuerpo, se queda frito. Irma se queda un rato despierta, imaginándose a un Orlando de fantasía que también se muere de frío y se acurruca contra ella y le dice cositas lindas.
Alma de gordi
Cuando Irma siente que ya está comiendo demasiado de algo, por ejemplo un budín, lo aleja con su mano y le pide a Orlando "sacamelo".
martes, 24 de febrero de 2009
Orlando de Almagro
Sergio, el viejo de mi amigo Daro, es tan Orlando que cuando quiere hablar con su hijo y con su nuera hace llamar a su Irmi a la casa de los chicos. El no agarra el tubo, pero le quema la cabeza dictándole las preguntas que quiere que le haga. El habla poco por teléfono.
Ejemplo:"Preguntale cómo le quedó el arreglo de la cocina para el que me pidió el taladro"
Ejemplo:"Preguntale cómo le quedó el arreglo de la cocina para el que me pidió el taladro"
domingo, 22 de febrero de 2009
En el remate
Irma y Orlando en persona, en el remate de San Andrés de Giles:
Orlando es grandote, de pelo entrecano medio largo y boina (es un Orlando de campo). Irma tiene mucha pinta de tana del norte, pelo corto rubión, ojos claros, delgada, bastantes arrugas (consecuencia del sol) y crucifijo de plata.
Están en el remate de San Andrés de Giles. Siempre compran o venden alguna cosa.
Irma se paró al lado de un lote que se ve que le interesa: unas cuantas macetas de plástico, una regadera amarilla, dos mangueras. "¡Qué lindas macetas!", le dice a su Orlando. Pero él no le contesta. Andá a saber en qué está pensando. Si en la máquina de cortar pasto que tiene cortado el cable, o en las estanterías metálicas que puede llevar de a pares o de a una. Cuestión que no pesca la indirecta. Faltan cada vez menos lotes. Irma mira a su Orlando buscando un contacto visual que no se produce. Él sigue hipnotizado por el martillero. "20, 22, 24, quién da más". Llegan al lote de las macetas. "Arranque en 10", dice el martillero, pero Orlando no se da por aludido. Irma baja la cabeza. "No va más". Una vecina se lleva las macetas.
Seguro que esta noche le recrimina: "nunca comprás nada para mí, Orlando".
Orlando es grandote, de pelo entrecano medio largo y boina (es un Orlando de campo). Irma tiene mucha pinta de tana del norte, pelo corto rubión, ojos claros, delgada, bastantes arrugas (consecuencia del sol) y crucifijo de plata.
Están en el remate de San Andrés de Giles. Siempre compran o venden alguna cosa.
Irma se paró al lado de un lote que se ve que le interesa: unas cuantas macetas de plástico, una regadera amarilla, dos mangueras. "¡Qué lindas macetas!", le dice a su Orlando. Pero él no le contesta. Andá a saber en qué está pensando. Si en la máquina de cortar pasto que tiene cortado el cable, o en las estanterías metálicas que puede llevar de a pares o de a una. Cuestión que no pesca la indirecta. Faltan cada vez menos lotes. Irma mira a su Orlando buscando un contacto visual que no se produce. Él sigue hipnotizado por el martillero. "20, 22, 24, quién da más". Llegan al lote de las macetas. "Arranque en 10", dice el martillero, pero Orlando no se da por aludido. Irma baja la cabeza. "No va más". Una vecina se lleva las macetas.
Seguro que esta noche le recrimina: "nunca comprás nada para mí, Orlando".
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viernes, 13 de febrero de 2009
Irma vive dentro de mi
(Después de cocinar pollo a la plancha) "Lo lindo que tiene lavar la plancha después de hacer pollo es que todo lo que parecía pegado sale muy fácil".
viernes, 6 de febrero de 2009
Vacaciones 2009
Irma y Orlando veranean este año en Brasil.
Y quizás, no estamos seguros, quizás sea la primera vez que se van sin los chicos.
Y quizás, no estamos seguros, quizás sea la primera vez que se van sin los chicos.
martes, 3 de febrero de 2009
domingo, 1 de febrero de 2009
Orlando y el deporte
Orlando siempre fue grandote. Nació pesando más de 4 kilos y en las fotos de su infancia la ropa siempre le queda chica. En su juventud jugó al básquet y aprovechó su tamaño y su fuerza, superior a la de la media de sus contemporáneos, para conseguir distintas hazañas deportivas que nunca se cansará de contar (y que Irma tampoco se cansa de escuchar).
Cada vez que ve un partido de NBA, compara el vertiginoso ritmo de juego con el de su época y señala los cambios que sufrió el reglamento. "En mi época no había triples", acota siempre. También opina cada vez que ve a Manu Ginóbili en la tele.
Cada vez que ve un partido de NBA, compara el vertiginoso ritmo de juego con el de su época y señala los cambios que sufrió el reglamento. "En mi época no había triples", acota siempre. También opina cada vez que ve a Manu Ginóbili en la tele.
viernes, 30 de enero de 2009
Orlando turco II
Orlando turco acaba de terminar de cenar y ya quiere comer fruta. Su Irmi está envalentonada contando alguna pavada que nadie está escuchando pero todos le dicen que sí con la cabeza. "¿Traés fruta?", la interrumpe Orlando turco. Su Irmi sigue contando una anécdota intrascendente. Menos de un minuto después, Orlando turco, sin la menor intención de levantarse de la mesa para ir él mismo a por la fruta, le toca el brazo y le dice "hay fruta, la compré yo". Ella le hace que sí con la cabeza, sin dejar de hablar se levanta de la mesa y va a buscar uvas y cerezas, mientras finaliza su relato.
miércoles, 28 de enero de 2009
Onda onda, buena onda
Irmi se siente re joven cada vez que logra mechar el término "buena onda" en alguna de sus frases. Ella dice que se le pegó de tanto escuchársela a sus hijos, pero lo cierto es que hizo grandes esfuerzos para dejar de parecer una jovata al hablar. Odia que sus hijos se rían de ella cuando apela a viejos términos, como decir que un auto va "a los cúetes".
"Orlando, poné un poco de buena onda, siempre te estás quejando", le dice, cada tanto, y por dentro se alienta diciéndose que está hecha "una péndex", que es otra palabrita que le resulta muy divertida.
"Orlando, poné un poco de buena onda, siempre te estás quejando", le dice, cada tanto, y por dentro se alienta diciéndose que está hecha "una péndex", que es otra palabrita que le resulta muy divertida.
domingo, 25 de enero de 2009
En persona
Hoy vimos a un Orlando flaco y alto y a una Irma petisa y no tan gordita. Iban de la mano, por Almagro, ambos de de musculosa. La diferencia de altura era tan notoria que él la tomaba de la muñeca, porque no llegaba a envolver sus dedos con los de su amada. Ella llevaba un escote y no tenía corpiño. Bastante descocada debe ser esa Irmi. Entraron a la heladería de la que salíamos nosotros y eso nos puso contentos.
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