viernes, 10 de octubre de 2008

Irma en Salta

El viernes a la noche me olvidé mi celular. Cuando lo recuperé, al día siguiente, me encontré con un mensaje de texto de mi amiga Cata, en Salta por motivos laborales, que aseguraba haber visto a Irma en esa ciudad. No conforme con esto, al rato me había llamado para describirme a este ejemplar irmístico que al parecer tenía delante de sus ojos.

Luego de aclarar que Irma tenía "obviamente" el pelo teñido de rubio, pasó a detallar su atuendo, todo adquirido, sin duda, en mercados de artesanías norteñas: remera naranja con motivos indígenas que decía "Tilcara", riñonera de aguayo, morral multicolor del mismo material, sombrero de barracán bordó, sandalias de cuero y canasta de mimbre.
"Era Irma, te juro por Dios", finalizaba el mensaje de Cata, en rapto místico.
Sí. Irma en vacaciones se disfraza de lo que pinte en el lugar. Y sale muy cargada, de ahí la superposición de riñonera, morral y canasta.

2 comentarios:

La Oveja dijo...

claro, después se tiene que comprar un bolso extra para traer todas las porquerías que compro...

(lo se porque me contaron, no porque me haya pasado :S)

Cata dijo...

Es que cuando veo a Irma por ahí me vuelvo creyente de golpe!