Orlando, como todo el mundo sabe, es comerciante. Nunca quiso hacer otra cosa. Le encanta cambiar cueritos o reparar un velador, pero jamás se le hubiera ocurrido dedicarse a eso. Tampoco fantaseó en su juventud con estudiar ninguna carrera. Fue empleado en un comercio hasta que juntó plata para ponerse por su cuenta. Recién ahí, cuando vio que el negocio dejaba, se casó con Irma.
No es que Orlando tenga una verdadera vocación mercantil. Su meta es progresar económicamente para darle todos los gustos a su familia y el comercio es la manera que encontró de hacer realidad, muy de a poco, ese sueño. No por eso deja de repetir, cada vez que tiene ocasión, que "el negocio es muy esclavo".
lunes, 31 de agosto de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
Celoso
Orlando aspira a tener el monopolio de las tareas del hogar como la electricidad, la plomería o la pintura. Se encarga de esos trabajos durante el fin de semana. En general, les dedica la mañana o un rato después de la siesta. Si se presenta una urgencia, es capaz de escaparse del negocio o de cerrar antes con tal de solucionarla con sus propias manos. Es su terreno y no quiere invasores. Irma lo respeta y por eso lo llama apenas descubre que hace falta realizar algún arreglo.
Las pocas veces que debieron acudir a un especialista, Orlando se pasó meses criticándolo e intentando convencer a toda la familia de que cada decisión estuvo mal tomada y que él lo hubiera hecho mejor.
Las pocas veces que debieron acudir a un especialista, Orlando se pasó meses criticándolo e intentando convencer a toda la familia de que cada decisión estuvo mal tomada y que él lo hubiera hecho mejor.
jueves, 20 de agosto de 2009
Irma y el paisaje
Irma en vacaciones ante cualquier paisaje (montaña, mar, río):
- ¡Esto es una postal!
- ¡Esto es una postal!
martes, 11 de agosto de 2009
Miedosa
A Irma le da mucho miedo cuando Orlando arregla cosas en la casa.
Si lo ve metiendo mano en enchufes y cables, le pregunta: "¿Cortaste la luz?". Si lo ve subido a una escalera, le grita "¡No subas más, Orlando!", cuando va por el tercer escalón. Si se le cae la parrilla mientras hace el fuego, le advierte "Cuidado, Orlando, que está caliente".
En estas ocasiones, Orlando no disimula cuánto le rompe las pelotas su mujer. Deja de hacer lo que estaba haciendo, putea, llama al hijo para que lo ayude y le pide a Irma que los deje solos. Irma hace como que se va pero en cuanto Orlando se concentra, aparece en el marco de la puerta para espiar. La delatan sus grititos ahogados cuando tambalea la escalera o se desmoronan los carbones, y todo vuelve a empezar.
Orlando es bastante prudente y cuidadoso, pero para ella ninguna precaución es suficiente a la hora de proteger a su Orly. Igual ante las amigas se muestra muy orgullosa de las habilidades de su marido y no deja traslucir ningún miedo.
Si lo ve metiendo mano en enchufes y cables, le pregunta: "¿Cortaste la luz?". Si lo ve subido a una escalera, le grita "¡No subas más, Orlando!", cuando va por el tercer escalón. Si se le cae la parrilla mientras hace el fuego, le advierte "Cuidado, Orlando, que está caliente".
En estas ocasiones, Orlando no disimula cuánto le rompe las pelotas su mujer. Deja de hacer lo que estaba haciendo, putea, llama al hijo para que lo ayude y le pide a Irma que los deje solos. Irma hace como que se va pero en cuanto Orlando se concentra, aparece en el marco de la puerta para espiar. La delatan sus grititos ahogados cuando tambalea la escalera o se desmoronan los carbones, y todo vuelve a empezar.
Orlando es bastante prudente y cuidadoso, pero para ella ninguna precaución es suficiente a la hora de proteger a su Orly. Igual ante las amigas se muestra muy orgullosa de las habilidades de su marido y no deja traslucir ningún miedo.
sábado, 8 de agosto de 2009
Roble
Irma se enferma muy poco, casi nadie en su familia recuerda haberla visto en cama más de un día. Ella alardea con su salud de roble, pero en el fondo sabe que no se enferma porque, si llega a caer un par de días, esa casa se viene abajo. Nadie encontraría algunos elementos de limpieza, no se harían las compras, se pasaría hambre y más de uno no sabría qué hacer sin sus órdenes. Las pocas veces que se enfermó, la mayor tomó la posta y demostró que había aprendido mucho de Irmi.
Aunque nunca se lo confesó a nadie, Irma sueña con lo grande. No quiere tener una gripe y pasarse una semana empotrada en su cama. Preferiría una internación en una clínica de lujo, que le sirvan las comidas en bandejas de aluminio ("como en los aviones") y hasta se ilusiona con la chance de dormir sola, en una cama reclinable y sin los ronquidos de Orlando. Se imagina algo similar a un spa, pero con médicos churros y enfermeras dóciles.
Aunque nunca se lo confesó a nadie, Irma sueña con lo grande. No quiere tener una gripe y pasarse una semana empotrada en su cama. Preferiría una internación en una clínica de lujo, que le sirvan las comidas en bandejas de aluminio ("como en los aviones") y hasta se ilusiona con la chance de dormir sola, en una cama reclinable y sin los ronquidos de Orlando. Se imagina algo similar a un spa, pero con médicos churros y enfermeras dóciles.
lunes, 27 de julio de 2009
Orly Bloom
Irma es fan del actor Orlando Bloom. Le empezó a prestar atención cuando supo que se llamaba como su Orly. Le parece muy rico chico y le asombra que tan jovencito, sea toda una estrella de Hollywood. Desde "El Señor de los Anillos" que lo piensa.
Cuando lo pesca haciendo zapping, mira con picardía a Orlando y le pregunta: "¿A que no sabés cómo se llama este actor?" Y como él siempre se olvida, Irmita siempre lo sorprende.
Cuando lo pesca haciendo zapping, mira con picardía a Orlando y le pregunta: "¿A que no sabés cómo se llama este actor?" Y como él siempre se olvida, Irmita siempre lo sorprende.
miércoles, 22 de julio de 2009
Comelo así
Orlando es caprichoso y tiene preferencias para todo. Obviamente, esos gustos en la comida pasan a ser obligaciones. Quiere el bife a punto, la sopa caliente pero que no queme y el flan con muchos agujeritos. Irma conoce todas sus mañas y, santa, intenta cumplir con la mayor cantidad posible, pero nunca es suficiente. Orlando siempre se está quejando. Por eso, cuando se cansa de su mal humor, Irma le dice "ya está Orlando, comelo igual". El diálogo podría darse de la siguiente manera:
Orlando: Irma, al café con leche le falta un poco de leche.
Irma: Ya está, Orlando, tomalo así.
Orlando: Irma, al café con leche le falta un poco de leche.
Irma: Ya está, Orlando, tomalo así.
lunes, 20 de julio de 2009
Irma radial
Escuchamos la FM de San Andrés de Giles. Hits latinos, locutora, llamado en el aire.
LOCUTORA: Sí, quién habla.
OYENTE: Irma.
Mandó saludos, pidió un tema y felicitó por la radio. No podía ser de otra manera.
LOCUTORA: Sí, quién habla.
OYENTE: Irma.
Mandó saludos, pidió un tema y felicitó por la radio. No podía ser de otra manera.
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en persona
miércoles, 15 de julio de 2009
Irma y Orlando y el cine
No son muchos los géneros cinematográficos que Irma y Orlando pueden ver juntos sin pasar por alguna zona de turbulencia. Si la peli es demasiado violenta, ella se queja. Si es de amor, Orlando hace notar que se aburre. Si es una de Olmedo y Porcel, ella comenta lo mal que terminaron los dos.
El género que comparten sin pelearse es el de las películas épicas y de acción. 'Gladiador', 'Troya', ese tipo de súper producciones, permiten que Orly disfrute de las escenas de peleas y ella teja hipótesis, sin haber leído una sola línea al respecto, sobre cómo se vivía en esa época.
El género que comparten sin pelearse es el de las películas épicas y de acción. 'Gladiador', 'Troya', ese tipo de súper producciones, permiten que Orly disfrute de las escenas de peleas y ella teja hipótesis, sin haber leído una sola línea al respecto, sobre cómo se vivía en esa época.
lunes, 29 de junio de 2009
Ahora no
Orlando es un tipo ordenado, tiene rituales y tareas para cada horario del día: mate a la mañana, asado los domingos, fruta después de comer, facturas los sábados a la tarde. No le gusta improvisar ni, mucho menos, cambiar los planes que él tenía en mente.
Este cronograma de tareas y obligaciones también rige para el amor, por no decir el sexo. Es por eso, que Orlando a veces le dice "ahora no, Irma" porque considera que no es momento. Si ella se emociona cuando él se acerca con una fuente de carne en un asado y le quiere dar un beso o si se entusiasma cuando están dentro del auto, él le dice "ahora no, Irma".
Romántica como es, a Irmi se le rompe el corazón cada vez que escucha esa frase y se defiende "sos seco, Orlando".
Este cronograma de tareas y obligaciones también rige para el amor, por no decir el sexo. Es por eso, que Orlando a veces le dice "ahora no, Irma" porque considera que no es momento. Si ella se emociona cuando él se acerca con una fuente de carne en un asado y le quiere dar un beso o si se entusiasma cuando están dentro del auto, él le dice "ahora no, Irma".
Romántica como es, a Irmi se le rompe el corazón cada vez que escucha esa frase y se defiende "sos seco, Orlando".
sábado, 20 de junio de 2009
Boca de urna
Irma va a votar a Sabbatella. Su hermana vive en el partido de Morón e Irma ve la diferencia entre su barrio y el de la hermana (y le da un poco de envidia). Que Sabbatella sea tan joven le suma mucho. Para Irma, ser joven es una virtud (no por nada ella sigue en zapatillas y hablando de la buena onda).
El comentario de la lectora Lula me iluminó. Claro, no es posible saber a quién vota Orlando porque él no lo dice. No le gusta hablar de política en familia. "Es para quilombo", sostiene, y se lleva algo a la boca como para reafirmar su decisión de guardar silencio.
Eso sí, estoy en condiciones de asegurar que ni la cambiante Irmi ni Orlando el mudo, son peronistas. Ni tampoco gorilas. Pueden haberse inclinado por el justicialismo en alguna elección, pero ni el PJ ni la UCR (ellos hablan de la UCR como si existiera) tienen sus votos comprados.
Fin de la interferencia politológica. Este blog retoma a partir de ahora su programación habitual.
El comentario de la lectora Lula me iluminó. Claro, no es posible saber a quién vota Orlando porque él no lo dice. No le gusta hablar de política en familia. "Es para quilombo", sostiene, y se lleva algo a la boca como para reafirmar su decisión de guardar silencio.
Eso sí, estoy en condiciones de asegurar que ni la cambiante Irmi ni Orlando el mudo, son peronistas. Ni tampoco gorilas. Pueden haberse inclinado por el justicialismo en alguna elección, pero ni el PJ ni la UCR (ellos hablan de la UCR como si existiera) tienen sus votos comprados.
Fin de la interferencia politológica. Este blog retoma a partir de ahora su programación habitual.
sábado, 13 de junio de 2009
Encuesta
El 28 de junio, además de cumplir años la que suscribe, hay elecciones.
Queridos lectores, ¿a quiénes van a votar Irma y Orlando? Tengo una intuición sobre la boleta que va a meter Irmi en la urna, pero Orlando me intriga.
Recuerden que Irma y Orlando votan en provincia.
(Pido disculpas por mi emoción politológica. En pocos días me dan mi diploma de grado, después de cuatro años de trámites, y eso, sumado a la mugre de esta campaña, me tiene muy excitada).
(Otro paréntesis: sí, ya sé que se puede poner una encuesta en la barra del costado, pero yo quiero que me chamuyen, no que voten nomás).
Queridos lectores, ¿a quiénes van a votar Irma y Orlando? Tengo una intuición sobre la boleta que va a meter Irmi en la urna, pero Orlando me intriga.
Recuerden que Irma y Orlando votan en provincia.
(Pido disculpas por mi emoción politológica. En pocos días me dan mi diploma de grado, después de cuatro años de trámites, y eso, sumado a la mugre de esta campaña, me tiene muy excitada).
(Otro paréntesis: sí, ya sé que se puede poner una encuesta en la barra del costado, pero yo quiero que me chamuyen, no que voten nomás).
jueves, 4 de junio de 2009
Para la tribuna
Irma miente. Poquito, pero miente. A veces, lo hace para quedar bien, no sabemos con quién, pero ella siente, por ejemplo, que parece más inteligente si dice que mira el programa de Nelson Castro en cable. O que compra La Nación algunos domingos.
sábado, 30 de mayo de 2009
Famosos comentados. Hoy: Narda Lepes
"Qué brazos más peludos que tiene la Narda", dice Irma, resentida porque a ella siempre se le bajan los soufflés. Y mientra mira el televisor de la cocina, con el repasador entre las manos, se le quema una cebolla que tiene al fuego.
jueves, 28 de mayo de 2009
Mansita
Cuando a Irma la hacen esperar mucho en una cola, una sala de espera o por teléfono haciendo un reclamo, dice: "¡qué amansadora!"
miércoles, 27 de mayo de 2009
Famosos comentados. Hoy: Daniel Scioli
"¡Qué avejentado Scioli!", comenta Irma, mientras almuerza a la par de Mirtha Legrand.
domingo, 24 de mayo de 2009
El hombre
Cuando Irma teoriza acerca del género masculino, habla de "el hombre". Por ejemplo: "El hombre come más" o "El hombre es muy visual" (hablando de sexo).
Esta última generalización es un poco sospechosa porque, como ya sabemos, Irma sólo estuvo con Orlando.
Esta última generalización es un poco sospechosa porque, como ya sabemos, Irma sólo estuvo con Orlando.
Comaneci
Las transmisiones de eventos deportivos no suelen unir a Irma y a Orlando. Él se siente capacitado para opinar sobre cualquier deporte, especialmente box, automovilistmo y fútbol, mientras que ella se cansó de ser reprimida cada vez que intentó mechar algún comentario, así que lo acompaña desde el silencio o aprovecha para tejer a su lado.
La gimnasia deportiva es uno de los pocos deportes que los une. Los dos se quedan hipnotizados cuando aparecen esas chinitas, que no deben tener ni 14 años, y hacen equilibrio en espacios ínfimos, bailan con una gracia infinita y sorprenden con sus piruetas. "Qué chiquitas que son", se indigna Irma. "A esa edad tendrían que ir al colegio", completa Orlando. Tarde o temprano, vuelven a mencionar a Nadia Comaneci, a quien siempre idolatraron y se preguntan qué habrá hecho de su vida.
La gimnasia deportiva es uno de los pocos deportes que los une. Los dos se quedan hipnotizados cuando aparecen esas chinitas, que no deben tener ni 14 años, y hacen equilibrio en espacios ínfimos, bailan con una gracia infinita y sorprenden con sus piruetas. "Qué chiquitas que son", se indigna Irma. "A esa edad tendrían que ir al colegio", completa Orlando. Tarde o temprano, vuelven a mencionar a Nadia Comaneci, a quien siempre idolatraron y se preguntan qué habrá hecho de su vida.
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