sábado, 16 de agosto de 2008

Educación sexual

Irma trata de ser una mamá piola para sus hijas. Sin llegar al extremo de querer entablar con ellas conversaciones sobre sexo, tampoco las persigue con advertencias ni mucho menos prohibiciones.

Irma (que, no lo ocultemos más, es bastante fogosa) desea para sus hijas una vida sexual plena. Pero lo que la aterroriza es que queden embarazadas. En la tele, en las revistas, busca consejos para encarar esa charla que viene postergando sobre anticoncepción. Sólo eso, nada de hablar de orgasmos ni posiciones. Irma es piola, sí, pero tampoco es Moria.

Con respecto al varón, cree que no coge. Y que, si no deja la computadora, no va a coger nunca.

2 comentarios:

celeste dijo...

Hola, permiso!
JAjaja! Mi hijo se pasaba muchas horas en su computadora. Y yo habia arribado a la misma conclusión.
Abandonen esa idea, los chicos siempre se hacen lugar.
Lo que pasa es que las chicas estan tan pero tan entregadas que no requieren esfuerzo alguno por parte de ellos. Si hay algo que les sobra, es tiempo.
Besos!

Esteban Q dijo...

Y lo que menos se imagina es que la computadora es LA herramienta para conseguir con quién coger ;)