"Ése es menottista", señala Orlando en cuanto aparece Ángel Cappa en la tele.
"¿Pero ésta antes no era peronista?", se indigna cuando escucha a Patricia Bullrich.
"Éste es el único que le hace la contra a Tinelli", puntualiza, cuando se topa en un zapping con Mario Pergolini.
Las antinomias y las simplificaciones son la base de todo análisis de Orlando.
domingo, 27 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
Irma, los chicos y el juego telefónico
Irma alguna vez llamó a algún programa de concursos. Ahora que son tan caros no tanto, pero en los tiempos de "Hola Susana" se colgaba del redial.
También mandó cartas a concursos. Inclusó participó de los sorteos del Incaa enviando las entradas de cine, en las épocas en que iba más seguido porque llevaba a los chicos a ver Aladdin o Toystory. Hoy por hoy, está tentada de empezar a juntar facturas para el "Iva y Vuelta", pero le da fiaca.
Los chicos salieron a Irma en este sentido y mandan "POEMAS", "ASTROS" o "BOTINERAS" al 2020. Pero se tienen que medir: Orlando puso a toda la familia en la flota de celulares del negocio, controla los gastos de telefonía y los tiene cortitos.
Cuando Carla Conte estaba en Call TV, el hijo varón de Irma y Orlando, por entonces pre-adolescente, se quedaba despierto y discando hasta las 2 de la mañana. A ese recuerdo se aferra Orlando cuando se pregunta, muy secretamente, si su hijo no será medio rarito.
También mandó cartas a concursos. Inclusó participó de los sorteos del Incaa enviando las entradas de cine, en las épocas en que iba más seguido porque llevaba a los chicos a ver Aladdin o Toystory. Hoy por hoy, está tentada de empezar a juntar facturas para el "Iva y Vuelta", pero le da fiaca.
Los chicos salieron a Irma en este sentido y mandan "POEMAS", "ASTROS" o "BOTINERAS" al 2020. Pero se tienen que medir: Orlando puso a toda la familia en la flota de celulares del negocio, controla los gastos de telefonía y los tiene cortitos.
Cuando Carla Conte estaba en Call TV, el hijo varón de Irma y Orlando, por entonces pre-adolescente, se quedaba despierto y discando hasta las 2 de la mañana. A ese recuerdo se aferra Orlando cuando se pregunta, muy secretamente, si su hijo no será medio rarito.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Irma y Orlando y el juego
Irma y Orlando no tienen pruritos con respecto a los juegos de azar. No creen que está mal gastarse la plata que tanto les costó ganar. Su posición es simple: juegan a lo que les gusta y a lo que creen que pueden ganar.
Lotería: Comparten un billete con alguna amiga de Irma o con algún familiar en las grandes ocasiones, como el Gordo de Navidad o Año Nuevo. Si algún sueño remite demasiado directamente a un número (como la caída), lo juegan a la quiniela y luego se olvidan de ver el sorteo en la tele.
Bingo: Alguna vez fueron y alguna vez volverán pero el bingo no los divierte particularmente. No van más seguido porque no los convence el clima del bingo. Conocen a algunas personas que perdieron hasta la casa en ese tipo de lugares y eso los da miedo. El bingo lo deprime a Orlando, aunque él no usaría esas palabras para explicar por qué no van más seguido.
Maquinitas: Por lejos, el vicio de Irma. Se puede pasar horas con el vaso en la mano y apretando los botones. El resto de los juegos del casino le parecen muy difíciles y de hombres. Como en todo juego, fueron más las ocasiones en las que perdió de las que ganó, pero ella se acuerda la vez en que ganó doscientos pesos en monedas de a 25 centavos.
Black jack: Una ciencia oculta.
Ruleta: El único juego que le divierte a Orlando y en el que desarrolló cierta destreza. Con los años, adquirió algunas estrategias y sabe retirarse cuando la mano viene cambiada. Irma disfruta, a su lado, de cada uno de sus aciertos y sufre cuando le va mal porque sabe que él se está afligiendo pero nunca lo expresará en voz alta.
Carreras de caballos: Irma sueña con ir una tarde a Palermo porque cree que sería un paseo muy paquete pero Orlando no la acompaña porque les queda demasiado lejos y, además, desde la tribuna no se ve nada. Lo cierto es que le da mucha fiaca manejar hasta Palermo pero, íntimamente, cree que le gustaría ver a los caballos de cerca.
Lotería: Comparten un billete con alguna amiga de Irma o con algún familiar en las grandes ocasiones, como el Gordo de Navidad o Año Nuevo. Si algún sueño remite demasiado directamente a un número (como la caída), lo juegan a la quiniela y luego se olvidan de ver el sorteo en la tele.
Bingo: Alguna vez fueron y alguna vez volverán pero el bingo no los divierte particularmente. No van más seguido porque no los convence el clima del bingo. Conocen a algunas personas que perdieron hasta la casa en ese tipo de lugares y eso los da miedo. El bingo lo deprime a Orlando, aunque él no usaría esas palabras para explicar por qué no van más seguido.
Maquinitas: Por lejos, el vicio de Irma. Se puede pasar horas con el vaso en la mano y apretando los botones. El resto de los juegos del casino le parecen muy difíciles y de hombres. Como en todo juego, fueron más las ocasiones en las que perdió de las que ganó, pero ella se acuerda la vez en que ganó doscientos pesos en monedas de a 25 centavos.
Black jack: Una ciencia oculta.
Ruleta: El único juego que le divierte a Orlando y en el que desarrolló cierta destreza. Con los años, adquirió algunas estrategias y sabe retirarse cuando la mano viene cambiada. Irma disfruta, a su lado, de cada uno de sus aciertos y sufre cuando le va mal porque sabe que él se está afligiendo pero nunca lo expresará en voz alta.
Carreras de caballos: Irma sueña con ir una tarde a Palermo porque cree que sería un paseo muy paquete pero Orlando no la acompaña porque les queda demasiado lejos y, además, desde la tribuna no se ve nada. Lo cierto es que le da mucha fiaca manejar hasta Palermo pero, íntimamente, cree que le gustaría ver a los caballos de cerca.
lunes, 14 de septiembre de 2009
Pasando revista
Irma hojea una revista Caras de hace unas semanas. Famosos de Hollywood con sus hijos.
A Irma le encantan estas notas con nenes. Jennifer Garner (a quien Irma no ubica) camina con su hija de tres años que le llega por la cintura. Irma, madre de tres hijos, piensa que hay un error, que la nena debe ser mayor. Llega a la foto de Angelina Jolie con sus hijas. Sobre "la negrita" no dice nada. Pero cuando lee que Shiloh, la hija que tuvo con Brad Pitt (Irma recuerda la tapa de la Hola cuando la presentaron), tiene dos años, grita: "¡Pero es enorme esta criatura también!"
Se queda pensando si serán los genes o si el Nestum en Estados Unidos será diferente. Y pasa sin querer mirarlas demasiado las fotos del Benja, que sí se parece a sus hijos cuando eran chiquitos.
A Irma le encantan estas notas con nenes. Jennifer Garner (a quien Irma no ubica) camina con su hija de tres años que le llega por la cintura. Irma, madre de tres hijos, piensa que hay un error, que la nena debe ser mayor. Llega a la foto de Angelina Jolie con sus hijas. Sobre "la negrita" no dice nada. Pero cuando lee que Shiloh, la hija que tuvo con Brad Pitt (Irma recuerda la tapa de la Hola cuando la presentaron), tiene dos años, grita: "¡Pero es enorme esta criatura también!"
Se queda pensando si serán los genes o si el Nestum en Estados Unidos será diferente. Y pasa sin querer mirarlas demasiado las fotos del Benja, que sí se parece a sus hijos cuando eran chiquitos.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Irma y el arte de tejer
Irma no es muy hábil para el tejido. Si la sientan y le ponen dos agujas en las manos, puede tejer en santa clara, jersey, arroz, pero no tiene idea sobre cómo hacer un pulóver.
Cuando los hijos eran chicos, intentó aprender. Compraba la lana en un negocio en el que daban clases de tejido y bajo la supervisión de la profesora logró hacer algún suéter muy sencillo. Para Orlando nunca quiso tejer porque se aburre rápido y una prenda para él le llevaría mucho tiempo.
La madre de Irma teje al crochet e Irma le reprocha siempre que no le haya enseñado. "Vos no querías aprender nada, lo único que querías era salir", le retruca la madre.
La hermana de Irma tiene telar. Irma piensa que el telar es muy fácil y que Orlando le podría hacer uno más grande y más lindo. Se imagina tardes plácidas ante el telar, con la tele de fondo, y que en el súper le elogian la pashmina y ella dice "me la hice yo". "Pero no tengo tiempo", piensa, o se consuela, mientras cuelga el tercer lavado del día.
Cuando los hijos eran chicos, intentó aprender. Compraba la lana en un negocio en el que daban clases de tejido y bajo la supervisión de la profesora logró hacer algún suéter muy sencillo. Para Orlando nunca quiso tejer porque se aburre rápido y una prenda para él le llevaría mucho tiempo.
La madre de Irma teje al crochet e Irma le reprocha siempre que no le haya enseñado. "Vos no querías aprender nada, lo único que querías era salir", le retruca la madre.
La hermana de Irma tiene telar. Irma piensa que el telar es muy fácil y que Orlando le podría hacer uno más grande y más lindo. Se imagina tardes plácidas ante el telar, con la tele de fondo, y que en el súper le elogian la pashmina y ella dice "me la hice yo". "Pero no tengo tiempo", piensa, o se consuela, mientras cuelga el tercer lavado del día.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
En persona (otra vez en una heladería)
El fin de semana pasado volvimos a ver a un par de Irma y Orlando. Era una noche bastante fresquita, pero se ve que Irmi se antojó con un heladito y arrastró a su Orlando hasta una heladería que está en la esquina de Lambaré y Corrientes.
Ella estaba sentada de cara a la calle, como para mirar a quienes pasaban por la vereda. Él había agarrado una revista para matar el tiempo y se lo veía aburrido (no había tele en el local). No nos animamos a mirarlos durante mucho rato, pero logré divisar que los gustos que Irma había elegido eran bastante cremosos.
Otros Irma y Orlando en otra heladería, acá.
Y la primera vez que los vimos tomar heladito: acá y acá.
Ella estaba sentada de cara a la calle, como para mirar a quienes pasaban por la vereda. Él había agarrado una revista para matar el tiempo y se lo veía aburrido (no había tele en el local). No nos animamos a mirarlos durante mucho rato, pero logré divisar que los gustos que Irma había elegido eran bastante cremosos.
Otros Irma y Orlando en otra heladería, acá.
Y la primera vez que los vimos tomar heladito: acá y acá.
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martes, 8 de septiembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
Las vacaciones de Orlando
Después de muchos años de mezquinarse vacaciones o amargárselas pensando que ningún encargado va a ocuparse del negocio como él, Orlando encontró la solución para descansar. Baja la persiana, cuelga el cartelito de "Cerrado por vacaciones del 1 al 15/2" y se va.
"Sino, no me desenchufo", explica a los vecinos de carpa o compañeros de tour, no sin cierta culpa.
A Orlando le encantaría poder tomarse las vacaciones en enero, pero no se anima. No porque haya mucho movimiento en el negocio, sino porque le parece que todo es más caro en enero. Por lo menos, se consuela, se toman la primera quincena de febrero y no la segunda, o marzo o diciembre, que Orlando identifica directamente con la bancarrota y la jubilación.
"Sino, no me desenchufo", explica a los vecinos de carpa o compañeros de tour, no sin cierta culpa.
A Orlando le encantaría poder tomarse las vacaciones en enero, pero no se anima. No porque haya mucho movimiento en el negocio, sino porque le parece que todo es más caro en enero. Por lo menos, se consuela, se toman la primera quincena de febrero y no la segunda, o marzo o diciembre, que Orlando identifica directamente con la bancarrota y la jubilación.
martes, 1 de septiembre de 2009
Morbo
Irma y Orlando siguen con especial atención los casos de los famosos que sufren la muerte de sus hijos. Habitualmente, Orly no se interesa por las noticias del corazón ni conoce a los nuevos integrantes de la farándula, pero se siente particularmente compungido cuando se da algún caso como el de Maru Botana, el Turco Mohamed o, más atrás en el tiempo, Eric Clapton.
No importa cuánto tiempo pase desde el episodio, cada vez que ese famoso aparece en la tele, ellos se compadecen y se interesan por si salió adelante.
No importa cuánto tiempo pase desde el episodio, cada vez que ese famoso aparece en la tele, ellos se compadecen y se interesan por si salió adelante.
lunes, 31 de agosto de 2009
Liberen a Orlando
Orlando, como todo el mundo sabe, es comerciante. Nunca quiso hacer otra cosa. Le encanta cambiar cueritos o reparar un velador, pero jamás se le hubiera ocurrido dedicarse a eso. Tampoco fantaseó en su juventud con estudiar ninguna carrera. Fue empleado en un comercio hasta que juntó plata para ponerse por su cuenta. Recién ahí, cuando vio que el negocio dejaba, se casó con Irma.
No es que Orlando tenga una verdadera vocación mercantil. Su meta es progresar económicamente para darle todos los gustos a su familia y el comercio es la manera que encontró de hacer realidad, muy de a poco, ese sueño. No por eso deja de repetir, cada vez que tiene ocasión, que "el negocio es muy esclavo".
No es que Orlando tenga una verdadera vocación mercantil. Su meta es progresar económicamente para darle todos los gustos a su familia y el comercio es la manera que encontró de hacer realidad, muy de a poco, ese sueño. No por eso deja de repetir, cada vez que tiene ocasión, que "el negocio es muy esclavo".
sábado, 29 de agosto de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
Celoso
Orlando aspira a tener el monopolio de las tareas del hogar como la electricidad, la plomería o la pintura. Se encarga de esos trabajos durante el fin de semana. En general, les dedica la mañana o un rato después de la siesta. Si se presenta una urgencia, es capaz de escaparse del negocio o de cerrar antes con tal de solucionarla con sus propias manos. Es su terreno y no quiere invasores. Irma lo respeta y por eso lo llama apenas descubre que hace falta realizar algún arreglo.
Las pocas veces que debieron acudir a un especialista, Orlando se pasó meses criticándolo e intentando convencer a toda la familia de que cada decisión estuvo mal tomada y que él lo hubiera hecho mejor.
Las pocas veces que debieron acudir a un especialista, Orlando se pasó meses criticándolo e intentando convencer a toda la familia de que cada decisión estuvo mal tomada y que él lo hubiera hecho mejor.
jueves, 20 de agosto de 2009
Irma y el paisaje
Irma en vacaciones ante cualquier paisaje (montaña, mar, río):
- ¡Esto es una postal!
- ¡Esto es una postal!
martes, 11 de agosto de 2009
Miedosa
A Irma le da mucho miedo cuando Orlando arregla cosas en la casa.
Si lo ve metiendo mano en enchufes y cables, le pregunta: "¿Cortaste la luz?". Si lo ve subido a una escalera, le grita "¡No subas más, Orlando!", cuando va por el tercer escalón. Si se le cae la parrilla mientras hace el fuego, le advierte "Cuidado, Orlando, que está caliente".
En estas ocasiones, Orlando no disimula cuánto le rompe las pelotas su mujer. Deja de hacer lo que estaba haciendo, putea, llama al hijo para que lo ayude y le pide a Irma que los deje solos. Irma hace como que se va pero en cuanto Orlando se concentra, aparece en el marco de la puerta para espiar. La delatan sus grititos ahogados cuando tambalea la escalera o se desmoronan los carbones, y todo vuelve a empezar.
Orlando es bastante prudente y cuidadoso, pero para ella ninguna precaución es suficiente a la hora de proteger a su Orly. Igual ante las amigas se muestra muy orgullosa de las habilidades de su marido y no deja traslucir ningún miedo.
Si lo ve metiendo mano en enchufes y cables, le pregunta: "¿Cortaste la luz?". Si lo ve subido a una escalera, le grita "¡No subas más, Orlando!", cuando va por el tercer escalón. Si se le cae la parrilla mientras hace el fuego, le advierte "Cuidado, Orlando, que está caliente".
En estas ocasiones, Orlando no disimula cuánto le rompe las pelotas su mujer. Deja de hacer lo que estaba haciendo, putea, llama al hijo para que lo ayude y le pide a Irma que los deje solos. Irma hace como que se va pero en cuanto Orlando se concentra, aparece en el marco de la puerta para espiar. La delatan sus grititos ahogados cuando tambalea la escalera o se desmoronan los carbones, y todo vuelve a empezar.
Orlando es bastante prudente y cuidadoso, pero para ella ninguna precaución es suficiente a la hora de proteger a su Orly. Igual ante las amigas se muestra muy orgullosa de las habilidades de su marido y no deja traslucir ningún miedo.
sábado, 8 de agosto de 2009
Roble
Irma se enferma muy poco, casi nadie en su familia recuerda haberla visto en cama más de un día. Ella alardea con su salud de roble, pero en el fondo sabe que no se enferma porque, si llega a caer un par de días, esa casa se viene abajo. Nadie encontraría algunos elementos de limpieza, no se harían las compras, se pasaría hambre y más de uno no sabría qué hacer sin sus órdenes. Las pocas veces que se enfermó, la mayor tomó la posta y demostró que había aprendido mucho de Irmi.
Aunque nunca se lo confesó a nadie, Irma sueña con lo grande. No quiere tener una gripe y pasarse una semana empotrada en su cama. Preferiría una internación en una clínica de lujo, que le sirvan las comidas en bandejas de aluminio ("como en los aviones") y hasta se ilusiona con la chance de dormir sola, en una cama reclinable y sin los ronquidos de Orlando. Se imagina algo similar a un spa, pero con médicos churros y enfermeras dóciles.
Aunque nunca se lo confesó a nadie, Irma sueña con lo grande. No quiere tener una gripe y pasarse una semana empotrada en su cama. Preferiría una internación en una clínica de lujo, que le sirvan las comidas en bandejas de aluminio ("como en los aviones") y hasta se ilusiona con la chance de dormir sola, en una cama reclinable y sin los ronquidos de Orlando. Se imagina algo similar a un spa, pero con médicos churros y enfermeras dóciles.
lunes, 27 de julio de 2009
Orly Bloom
Irma es fan del actor Orlando Bloom. Le empezó a prestar atención cuando supo que se llamaba como su Orly. Le parece muy rico chico y le asombra que tan jovencito, sea toda una estrella de Hollywood. Desde "El Señor de los Anillos" que lo piensa.
Cuando lo pesca haciendo zapping, mira con picardía a Orlando y le pregunta: "¿A que no sabés cómo se llama este actor?" Y como él siempre se olvida, Irmita siempre lo sorprende.
Cuando lo pesca haciendo zapping, mira con picardía a Orlando y le pregunta: "¿A que no sabés cómo se llama este actor?" Y como él siempre se olvida, Irmita siempre lo sorprende.
miércoles, 22 de julio de 2009
Comelo así
Orlando es caprichoso y tiene preferencias para todo. Obviamente, esos gustos en la comida pasan a ser obligaciones. Quiere el bife a punto, la sopa caliente pero que no queme y el flan con muchos agujeritos. Irma conoce todas sus mañas y, santa, intenta cumplir con la mayor cantidad posible, pero nunca es suficiente. Orlando siempre se está quejando. Por eso, cuando se cansa de su mal humor, Irma le dice "ya está Orlando, comelo igual". El diálogo podría darse de la siguiente manera:
Orlando: Irma, al café con leche le falta un poco de leche.
Irma: Ya está, Orlando, tomalo así.
Orlando: Irma, al café con leche le falta un poco de leche.
Irma: Ya está, Orlando, tomalo así.
lunes, 20 de julio de 2009
Irma radial
Escuchamos la FM de San Andrés de Giles. Hits latinos, locutora, llamado en el aire.
LOCUTORA: Sí, quién habla.
OYENTE: Irma.
Mandó saludos, pidió un tema y felicitó por la radio. No podía ser de otra manera.
LOCUTORA: Sí, quién habla.
OYENTE: Irma.
Mandó saludos, pidió un tema y felicitó por la radio. No podía ser de otra manera.
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miércoles, 15 de julio de 2009
Irma y Orlando y el cine
No son muchos los géneros cinematográficos que Irma y Orlando pueden ver juntos sin pasar por alguna zona de turbulencia. Si la peli es demasiado violenta, ella se queja. Si es de amor, Orlando hace notar que se aburre. Si es una de Olmedo y Porcel, ella comenta lo mal que terminaron los dos.
El género que comparten sin pelearse es el de las películas épicas y de acción. 'Gladiador', 'Troya', ese tipo de súper producciones, permiten que Orly disfrute de las escenas de peleas y ella teja hipótesis, sin haber leído una sola línea al respecto, sobre cómo se vivía en esa época.
El género que comparten sin pelearse es el de las películas épicas y de acción. 'Gladiador', 'Troya', ese tipo de súper producciones, permiten que Orly disfrute de las escenas de peleas y ella teja hipótesis, sin haber leído una sola línea al respecto, sobre cómo se vivía en esa época.
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