jueves, 25 de diciembre de 2008

Obviedades navideñas

- Irma y Orlando suelen jugar de locales en las Fiestas. Les gusta, aunque por diferentes motivos. A Irma le encanta recibir, mientras que Orlando prefiere no moverse de casa.

- Orlando hace lechón.

- Irma prepara un matambre que cree que es sublime. Su familia piensa que le sale soso, pero nadie se anima a decírselo. El engaño lleva ya demasiados años.

- Orlando compra pirotecnia. Este año no, por la crisis.

- Irma compra los regalos de toda la familia. Si bien cada año renueva su ilusión de que Orlando la sorprenda con algo, es previsora y sale con él unos días antes y elige su regalo.

- Como gran innovación en el menú, una Navidad de los '90 Irma cocinó pavo. Todos lo elogiaron, pero a nadie le gustó mucho, ni siquiera a ella. No se repitió.

- A Orlando le gusta el champagne. Irma prefería la sidra, hasta que apareció la Fresita. Irma enseguida se pone alegre. Orlando es un campeón de la bebida.

- Los novios de las nenas son bienvenidos en la mesa familiar, aunque a Orlando no le cierra que no pasen Navidad con los suyos. Ninguna de las nenas formalizó tanto como para tener que invitar a los padres de los novios.

- Irma y Orlando no dejan salir a sus hijos después de las 12. Esto les genera terribles discusiones con los chicos, pero ellos no transan: hay mucho borracho suelto al volante.

martes, 23 de diciembre de 2008

Galán gastronómico

A Irma también le calienta Martiniano Molina.

Finge interesarse en las recetas, pero lo cierto es que Martiniano le parece muy buen mozo y se fuma hasta sus publicidades.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Sensación térmica

De día y de noche.

En verano y en invierno.

Parado, sentado, acostado.

Orlando siempre tiene calor.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Algunas cosas que Irma le tiene prohibidas a Orlando

La falta de sentido común y del manejo de sutilezas que sufre Orlando se notan aún más en algunas tareas domésticas, que Irma le tiene absolutamente prohibidas a Orlando. El sólo puede realizarlas bajo la inspección de Irma. Estas son algunas tareas que Orlando tiene prohibidas con todas las letras. En este sentido, no se imaginen eufemismos ni pactos firmados con total seguridad porque cuando acordaron estas reglas lo hicieron a los gritos y a cara de perro.

Lavar la ropa en el lavarropas: Orlando, de puro orgulloso, sigue usando, para hacer el asado o para estar en casa, algunas de las remeras que destiñó por última vez. En alguna época, la ayudaba a Irma con el lavado de la ropa, pero su poco apego a la separación de texturas y colores logró que lo alejaran del lavadero.

Hacer una compra grande en el supermercado:
Irma y Orlando hacen una gran compra en el súper una vez por mes. Bajo ninguna circunstancia, ella lo dejaría ir solo porque teme que se olvide de los productos de limpieza, que compre puro fiambre y que no tenga en cuenta los gustos de yogures que prefieren sus hijos. Además, Irmi lo obliga a ponerse los lentes de ver de cerca, para comprobar que no están comprando ningún producto vencido.

Tomar decisiones con los chicos: ¿Puede el más chico ir a bailar a la noche? ¿La mayor quiere el auto para irse un fin de semana con las amigas? Ninguna de estas decisiones Orlando está habilitado para tomarla por su cuenta, todo debe ser consensuado por Irma o, en su defecto, que decida ella.

Ir al médico solo: Irma teme que Orlando no le cuente todo lo que le dijo el médico. Y cuando decimos "todo" no imaginamos la cantidad de cosas que Irmita le pregunta al médico. Lógicamente, las pocas veces que ella no lo acompañó, se las preguntó a Orlando, que no supo responder y se excusó con evasivas

viernes, 12 de diciembre de 2008

Breves de Irma

- Cuando comienza a soplar viento de repente, Irma dice que "se levantó una ventolina". 

- Del fenómeno flogger, lo que menos entiende es cómo la mamá de esos nenes les permiten hacerse piercings.

- A Susana no la banca más porque está muy gorda. Pero la mira siempre un ratito, de pasada.

- Aunque no es oficialista, se enoja con los que critican los gastos en ropa y zapatos de Cristina Kirchner. "Es la presidenta, se tiene que arreglar".

jueves, 4 de diciembre de 2008

Modos de Orlando de llamar a Irma

Ante terceros, Orlando se refiere a Irma como "mi señora" o, si está muy en confianza, "la patrona", "mi jermu", "la jabru". Nunca dice "Irma". Si habla con la cuñada o la suegra, la menciona como "tu hermana" o "su hija" (a la suegra no la tutea). Y jamás alguien que no sea ella le va a escuchar un "Irmi".

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El espectáculo bueno y el espectáculo malo

Irma maneja dos conceptos distintos de "espectáculo". Hace unos meses contamos que suspira diciendo "qué espectáculo" cuando, por ejemplo, le flambean un panqueque. Ése es el espectáculo bueno.

Pero si Irmi ve a dos adolescentes besándose apasionadamente en la calle, los reprende diciendo "mirá qué espectáculo que están dando esos dos". Ése sería el espectáculo malo.

martes, 2 de diciembre de 2008

Cafecito

Irma se siente en la cima de la plenitud conyugal cuando, después de comer, convence a Orlando de ir a tomar un cafecito los dos solos. 

lunes, 1 de diciembre de 2008

Mal ambiente

Cuando Irma siente que un lugar está lleno de negros, que la quieren chorear y que a sus hijas las violarían, ella habla de que hay "mal ambiente". No le gusta discriminar, pero esa gente no le gusta.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Orlandazo literario

Lucho Bordenave, el protagonista y narrador de Dormir al sol, de Bioy, habla como un Orlando verborrágico, si se me permite el oxímoron.

Si Orlando, en el ardor de la juventud, hubiera podido expresar lo que sentía por Irma, seguro que habría sido algo así: 

"Yo me muero por su forma y su tamaño, por su piel rosada, por su pelo rubio, por sus manos finas, por su olor y, sobre todo, por sus ojos incomparables. A lo mejor usted me llama esclavo; cada cual es como es". 

martes, 25 de noviembre de 2008

Bailarina

Irma ve en la tele a Paloma Herrera y dice: "¡Qué piernachas que tiene!"

viernes, 21 de noviembre de 2008

Día del Lector Anónimo


Irma y Orlando se suman a esta cruzada. Ellos saben que son varios los que leen sus aventuras y no comentan. Bah, salvo que los únicos lectores sean Cata, La Oveja, Silvia y alguno más. Así que si quieren aprovechar la ocasión, pueden dejar sus saludos hoy día.

lunes, 17 de noviembre de 2008

La casa

Irma y Orlando nunca se mudaron. Cada vez que necesitaron algo más que lo que tenían (la pieza para el varón, el quincho) lo agregaron como pudieron a la construcción original. La casa es un Frankestein arquitectónico, pero a ellos les encanta. 

A veces Irma se pregunta si se van a mudar cuando se queden solos (Irma se pregunta muchas cosas). Y se responde que no, que ni loca. Igual le parece que el varón es un clavo y que nunca se va ir. 

sábado, 15 de noviembre de 2008

Irma y los feriados

A Irma no le gustan los feriados porque siente que todo está demasiado tranquilo. Se queja porque Orlando aprovecha esos días para dormir, comer más de la cuenta al mediodía, cosa que le genera sueño y duerme siestas que duran horas.

Los negocios están cerrados durante los feriados y ése es el otro motivo por el cual Irmi odia esas fechas. No puede irse a ningún lado, a ver una blusita o a comprar una inutilidad para la casa (un escurridor de lechuga o un juego nuevo de tuppers), y entonces se termina aburriendo. Aprovecha para ver a su mamá o para cocinar alguna comida que le consuma muchas horas.

Por todo esto, las posibilidades de que discuta con sus hijos (el menor tiene todos los números), aumentan notablemente un 9 de julio o un 25 de mayo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Boutique



"¿A ver esa camisetita de raso?"

jueves, 6 de noviembre de 2008

Cruzados

Cuando ya llevan un buen rato discutiendo y no logran ponerse de acuerdo, Irma siempre le dice: "Dejá, Orlando, hoy estamos cruzados".

sábado, 1 de noviembre de 2008

Lencería hot

Irma tuvo baby-doll, body, cola-less. Todo lo que le dictó la moda para seducir a Orlando en la intimidad de la pieza, se lo compró. Y lo usó. 

miércoles, 29 de octubre de 2008

Europa Europa

Irma y Orlando descienden exclusivamente de italianos y españoles. Ningún anglosajón, ningún turco y, obviamente, ningún judío.

Irma de vez en cuando se da manija con la idea de obtener la ciudadanía europea, pero la desalienta pensar en venir al centro para hacer los trámites. Y la verdad es que nunca consideraron irse del país, así que de todas maneras mucho sentido no le ve.

La mayor habló alguna vez de probar suerte en España y se ganó una puteada de Orlando: "Primero aprendé a trabajar acá". "Claro, es la preferida del padre, mirá si la va a dejar ir", lo psicoanalizó Irma en su terapia.

(Me malcopé con los links, lo sé).

martes, 28 de octubre de 2008

Chofer

Ya hemos dado ejemplos al respecto, pero nunca está de más volver a aclarar que Orlando no es un cavernícola que lo único que espera es que la comida esté hecha y que no le rompan las pelotas. También tiene su costado de caballero y pretende que Irma se sienta bien. O, al menos, que no tenga más motivos para reprocharle.

Uno de esos gestos es pasarla a buscar con el auto cuando Irma se lo pide. Por ejemplo, cuando Irmi va a la peluquería, él después pasa a buscarla y la lleva a casa o a tomar algo afuera.

Ella también maneja, pero no le gusta, prefiere que Orly la lleve y la traiga.

viernes, 24 de octubre de 2008

Caza de Irmas. Hoy: Bariloche

Mi amiga Cata sigue cazando Irmas por todo el país. Ayer vio un ejemplar en Bariloche y me mandó el siguiente mensaje de texto:

"Irma en Bariloche. En pleno Centro Cívico, sol, no muy frío. Vestida íntegramente con ropa de nieve. Antiparras de esquí espejadas. Sombrero de lana con la leyenda 'Bariloche' y una bolsa de cada chocolatería".

Nunca me imaginé a Irma esquiando, pero así vestida, paseando por el Centro Cívico, la veo.